23 Febrero 2009...14:53
De suplencia en suplencia…
y tiro que me toca. Siguiente paso, próxima estación…
En mayo, un mes antes de que se me acabe el contrato, si todo va bien, empiezo en otro sitio; en el hospital de la Seu d’Urgell… y estoy un poco asustada. Después de tantos meses sin estar en hospital, me da un poco de respeto volver. Si antes ya me costaba mucho poner vías (se me da muy mal…), imagináos ahora que llevo meses sin poner ni una…
Ahora, en el centro de revisiones donde estoy, hago un trabajo similar al de un ambulatorio en cuanto a técnicas (extracciones, ECG, audiometrías, espirometrías…) exceptuando las curas y menos educación sanitaria (ya que la mayoría de las personas están sanas y es difícil convencerlas en una sola vez de la importancia de tener hábitos saludables…), de manera que será volver a empezar de nuevo, volver a coger el ritmo, pero con una gran diferencia.
Antes, en Barcelona, cuando estaba en hospital, por muy mal que lo hiciera (tranquilos: de momento no he matado a nadie) siempre me quedaba el consuelo del anonimato. Aquí, en la Seu (como en la mayoría de pueblos y ciudades pequeñas), eso del anonimato no existe. Todo lo bueno y malo que hagas (sobretodo lo malo… parece que lo bueno es menos importante) siempre se sabe. Por ejemplo, una vez no pude pinchar a un hombre para hacerle una analítica porque tenía muy malas venas o quizá yo soy tan inepta que no las ví (porque estoy yo sola de enfermera en el centro y el médico no quiere pinchar a nadie…) y se enteraron todas las personas que trabajaban con él (contar entre 100-150 personas…) y, supongo, que unas cuantas más extras…
Pero bueno, aún me queda marzo y abril para disfrutar antes de reempezar… así que… Carpe Diem!
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