9 Julio 2008...3:17
Correturnos
Estrés, estrés y más estrés. En estos siete días como enfermera, he estado en 2 plantas diferentes, hematología y cuidados paliativos y, el viernes me voy a Hospital de Día. Cuando me empiezo a adaptar en una planta, me tengo que ir a otra, y así sucesivamente. Cada planta funciona de manera diferente, tiene medicación diferente y pacientes que pueden oscilar desde la completa dependencia hasta la autonomía de venir al hospital sólo para ponerse el tratamiento y volver para casa.
La única suerte: el personal. Todas mis compañeras y compañeros tienen una paciencia infinita conmigo; auxiliares, enfermeras, zeladores… y una sonrisa y ánimos para ofrecerme. Si no les pregunto cómo se prepara una determinada medicación, les pregunto cómo se hace una cura o qué papeles tengo que hacer para hacer una alta, un traslado, un ingreso…
Ayer, por ejemplo, fue un día horroroso. No paramos ni para beber agua, merendar, sentarnos o ir al labavo. Tenía que quedar con un amigo y lo tuve que aplazar (a parte de porque se había hecho tardísimo… representa que tengo que salir a las 22 horas y acabé a las 22:45 largas). Llegué a casa y fuí directa a la cama: agua fría para las piernas cansadas, gazpacho con picatostes para reponer energía y, como premio final (no sé si por ser tan buena o mala enfermera), masaje…
Hoy, espero, será otro día. Y si no… si no… ya se sabe… lo que no me mate… me hará más fuerte. O eso dicen.
1 Comentario
Mayo 2nd, 2009 at 7:52
Ánimo! Seguro que has aprendido mucho, lástima que ahora no estés en el ámbito hospitalario… Lo que daría yo porque me llamen para currar… si es que lo tengo todo ojeado!!
¡Saludos de una recién enfermera gallega! (en junio hace un año que soy enfermera, pero por lo que he trabajado… en fin…)
Dejar una respuesta