9 Diciembre 2009
Más de un año
Ahora ya hará más de un año que vivo aquí en la Seu. Un año en el que han pasado muchas cosas, algunas buenas y otras no tan buenas.
La verdad es que me estoy acostumbrando a vivir aquí: el frío en la cara, el cielo con estrellas, el silencio de los caminos. Y, cuando le pregunto a Jumbo qué vamos a hacer, si quedarnos o irnos, ella me mira con esos ojos de otoño y no dice nada. Disfruta del momento.
Y eso, es lo que también hago yo, o como mínimo, intento. Así que, de momento, seguimos con el frío en la cara, el cielo estrellado, el silencio de los caminos y la soledad acompañada. La una de la otra. Mano a mano (o mano a pata).
El mar, por eso, siempre se hecha de menos.









